Entrevista a Luaiso López: escultura, art toys y narrativa visual
Conocemos a Luaiso López, un artista que transita entre la escultura y los art toys. Su obra, caracterizada por un lenguaje visual claro y referencias a la cultura popular, equilibra forma y narrativa mediante un meticuloso proceso manual.
Su formación proviene del diseño gráfico, pero su obra es eminentemente tridimensional. ¿Cómo influye esa visión gráfica a la hora de crear sus figuras?
Ciertas decisiones estéticas y de composición que tomo en mis figuras están influidas por mi formación como diseñador gráfico, aunque mis obras provienen de un proceso más físico e incluso corporal, donde el gesto, la pose, el equilibrio y la actitud definen aquello que quiero transmitir.
En su proceso creativo, menciona que la documentación fotográfica es parte de la obra misma. ¿Considera que la fotografía es tan importante como la pieza física en sí misma?
La escultura pertenece al espacio físico, pero hoy muchas obras se conocen primero como imagen. Creo que es importante como artista pensar cómo se percibe la pieza fuera de la tridimensionalidad.
En mi caso siempre trabajo con un “ángulo maestro” en mente, donde trato de que se lea el contrapposto y las líneas de la figura lo máximo posible. Pero mi prioridad siempre es el equilibrio de la obra original desde todos los ángulos.

Sus personajes suelen conectar con el espectador a través de la cultura pop y la nostalgia. ¿Cómo cree que ese universo lúdico dialoga con el ambiente de Amàre Hotels?
Creo que la cultura pop no solo refiere a la iconografía popular, para mí también incluye arquetipos y “personajes” que forman parte del imaginario colectivo: una ejecutiva, un bañista con flotador, una turista con una cámara de fotos… Con la colección The Voyagers me he inspirado en el marco de Amàre Hotels como lugar de paso y de encuentro donde conviven estas representaciones de personas que están en algún tipo de viaje.
Por otro lado, es interesante el lugar de la nostalgia en el campo del turismo, en cierto modo, tras la experiencia directa, en cada viaje creamos recuerdos que pasan a formar parte de lo que fuimos y quiénes somos ahora. Por eso creo que dialoga perfectamente con el ambiente de Amàre Hotels.
El proyecto Amàre Art busca que las obras interactúen con la arquitectura. ¿Cómo se adapta el art toy a un gran espacio como el de un hotel?
La arquitectura de un hotel tiene un eje como razón de ser: el huésped. Su presencia está implícita en la existencia misma del espacio. La escala de mis piezas obliga a acercarse, a mirar en detalle. En un espacio amplio eso genera un tipo de relación diferente con la obra, ofreciendo una experiencia más íntima para los huéspedes y, por extensión, con el propio hotel.


